PARA QUE RECUERDEN, EN ESTAS HORAS CRUCIALES, EL DISCURSO DE LA DIPUTADA ALARCÓN, CUANDO FUE EXPULSADA DE LA COMISIÓN DE AGRICULTURA DEL CONGRESO NACIONAL - AÑO 2006
Es hoy un día de profundo dolor porque más allá de tener la absoluta seguridad del paso dado, después de haber estado estos años en el bloque del Peronismo, no es fácil tener que pasar este momento, o ver la posibilidad en el futuro de constituir un monobloque, alejada de tantos compañeros.

Cuando los militares me echaron de mi secretaría del Concejo Deliberante de Santa Fe, cuando quise retirar los cuadros de Perón y de Evita -a mis 20 años de la JP- y llorando de rabia e impotencia me fui a casa y puesta en disponibilidad como tantos otros miles de compañeros, sufrí lo que muchos; pero no hago gala ni alharaca con ello, como ahora que “todos” parecen haber sido combatientes heroicos.
En especial mi deber como diputada nacional, es con la Argentina, con mi Patria, con la tierra de mis Padres.
Y ya que hablamos de tierra de los padres, hace muchos años abracé la convicción de defender a nuestros productores y trabajadores agropecuarios, de ver en ellos, y en todo lo que genera el complejo agroalimentario y agroindustrial, el Modelo de Desarrollo que pueda sacar a nuestra Argentina definitivamente de la pobreza y la postergación.
Proyecto Nacional en que deberíamos coincidir todos los argentinos, pero que muchos en la actualidad, en el bloque no comparten.
Y los respeto. Pero no me pidan que coincida, o que me vea en la obligación de callar, o ser atemorizada, por mi bienestar personal, o mi futuro político.
¿Qué me importa mi futuro político, si millones de argentinos tienen que seguir viviendo en la indigencia y en la exclusión, por la falta de políticas activas de producción, empleo, y desarrollo?
¿Qué me importa la lista de diputados del año próximo, si tengo que quedarme callada avalando medidas contrarias a nuestro desarrollo como Nación, como el cierre de las exportaciones de carne, la falta de apoyo a la industria y trabajadores molineros, o la falta de una política de estado que evite la concentración, y lleve al exilio interno del Conurbano Bonaerense, por ejemplo, a millones de argentinos?
¿Qué me importan las amenazas, las presiones y los beneficios eventuales que algunos “tránsfugas” me quieren ofrecer, cuando en estos temas va el futuro de nuestros hijos, y de nuestros nietos?
LA VERDADERA LEALTAD
Nací en el norte santafesino, criada de descendencia india, criolla y española, en la Forestal Inglesa, y en ese monte sólo conocí alguien más duro que el quebracho que nos rodeaba, que era mi madre.
Y mi madre con sus 9 hijos me decía, como hablaba Perón también por esos años: siempre hija sé LEAL.
Y la lealtad es la NO obsecuencia.
La lealtad es todo lo contrario a la OBEDIENCIA DEBIDA.
La lealtad, en la política, es con quien conduce como a quien se quiere (a un amigo, a un hijo o a un padre) es aceptarlo, ayudarlo, y decirle todo aquello que hace bien.
Pero la lealtad también y esencialmente es también decir: “esto no va bien”, “es mejor hacerlo de ésta otra manera”....
Eso intenté con el Presidente del bloque del Frente para la Victoria, con el mismo Jefe de Gabinete e incluso el Presidente de la Nación; decir: “no ayuda a un acuerdo con el sector de la cadena de carne para bajar los precios que haya conflicto y menos declarar el beneplácito por el cese de exportaciones, o seguir ignorando a la cadena productiva en su totalidad”, como también se lo dije a la Ministra de Economía, Felisa MICELI.
La lealtad era decirle, allá a fines del 2005, que no iba a ayudar la medida de limitar el peso de faena de la hacienda, porque restringe la oferta y la carne iba a subir, cosa que efectivamente sucedió.
¿Quien fue más leal que nosotros, al decirle lo que iba a pasar?
Lealtad era decir permanentemente, e incluso no ampararme en mis fueros, para ser testigo en una causa judicial, que no sirve dejar la Cuota Hilton al libre arbitrio de la firma de funcionarios, para que haya permanentemente esa percepción de corrupción sobre los 200 millones de dólares que significa esa Cuota y que necesitamos hacerla por licitación pública.
Para mi eso no es deslealtad, sino ayudar al Presidente y sobre todo a la Argentina.
GRUPO PAMPA SUR Y EL VERDADERO PERONISMO
Entonces, mi dolor es también satisfacción, cuando mi Grupo Pampa Sur dice: “hasta el final Negra, juguemos por todo lo que creemos, por nuestra tierra, por nuestros padres, por hacer una alianza indestructible entre los marginados y los pobres de nuestra tierra, entre aquellos que ponen la plata y aquellos que más la necesitan”
Pero como me repite Miguel Saredi: “No sigamos llevando más a la indignidad a nuestra gente, no los sometamos al clientelismo y al asistencialismo, eso no es peronismo. El Peronismo debe ser todo lo contrario a condenar a la esclavitud y al servilismo por un plan social, un trabajo, un medicamento o una caja de mercadería, a nuestros pobres y excluidos, eso no es Justicia Social”.
Que nuestra renta se la queden directamente nuestros sectores excluidos o que se hagan obras que se vean en cada una de nuestras localidades y Provincias productivas, porque de este sector salen millones de pesos en Retenciones, en IVA diferencial, ingresos brutos, impuesto al cheque y todo un mosaico de cargas superpuestas de tributos nacionales, provinciales y municipales.
“¿Porque no dejamos a los dirigentes de AACREA o de AAPRESID, o gente capacitada y honrada que maneje estos fondos y vemos si combatimos o no la pobreza en serio?”, me repiten muchos dirigentes y productores agropecuarios, y a mi me duele como militante política, pero no puedo de dejar de reconocer la realidad de estas aseveraciones.
Todo esto lo podemos hacer en Paz, en consenso, estableciendo una verdadera concertación social, con un Pacto de la Moncloa que respete al peronismo, al radicalismo, al ARI, al PRO, al socialismo, a los partidos provinciales y a todos los argentinos de bien que por millones ansían este gran acuerdo entre nosotros para vivir con dignidad, con sus familias y su gente.
PREMONICIÓN
A mis compañeros en general y a muchos tentados a la obsecuencia y el seguidismo, quiero finalizar citando una frase a veces muy remanida, a veces muy citada, pero que es necesario recordar a nuestras clases dirigente que tienen miedo, a nuestros políticos, empresarios, miembros del poder judicial, gremialistas o incluso periodistas, y que espero no suceda dentro de un tiempo:
“Cuando los nazis apresaron a los socialistas, no dije nada, porque yo no era socialista.
Cuando encarcelaron a los sindicalistas no dije nada, porque tampoco era sindicalista.
Cuando se llevaron a los judíos, no protesté, porque yo no era judío.
Cuando al fin vinieron a buscarme a mí, no había ya nadie que pudiera protestar.”
Bertol Bretch
Muchas Gracias Sr. Presidente
Viva la Patria
Viva el Campo
María del Carmen ALARCÓN
Diputada Nacional
PAMPA SUR
Es hoy un día de profundo dolor porque más allá de tener la absoluta seguridad del paso dado, después de haber estado estos años en el bloque del Peronismo, no es fácil tener que pasar este momento, o ver la posibilidad en el futuro de constituir un monobloque, alejada de tantos compañeros.

Cuando los militares me echaron de mi secretaría del Concejo Deliberante de Santa Fe, cuando quise retirar los cuadros de Perón y de Evita -a mis 20 años de la JP- y llorando de rabia e impotencia me fui a casa y puesta en disponibilidad como tantos otros miles de compañeros, sufrí lo que muchos; pero no hago gala ni alharaca con ello, como ahora que “todos” parecen haber sido combatientes heroicos.
En especial mi deber como diputada nacional, es con la Argentina, con mi Patria, con la tierra de mis Padres.
Y ya que hablamos de tierra de los padres, hace muchos años abracé la convicción de defender a nuestros productores y trabajadores agropecuarios, de ver en ellos, y en todo lo que genera el complejo agroalimentario y agroindustrial, el Modelo de Desarrollo que pueda sacar a nuestra Argentina definitivamente de la pobreza y la postergación.
Proyecto Nacional en que deberíamos coincidir todos los argentinos, pero que muchos en la actualidad, en el bloque no comparten.
Y los respeto. Pero no me pidan que coincida, o que me vea en la obligación de callar, o ser atemorizada, por mi bienestar personal, o mi futuro político.
¿Qué me importa mi futuro político, si millones de argentinos tienen que seguir viviendo en la indigencia y en la exclusión, por la falta de políticas activas de producción, empleo, y desarrollo?
¿Qué me importa la lista de diputados del año próximo, si tengo que quedarme callada avalando medidas contrarias a nuestro desarrollo como Nación, como el cierre de las exportaciones de carne, la falta de apoyo a la industria y trabajadores molineros, o la falta de una política de estado que evite la concentración, y lleve al exilio interno del Conurbano Bonaerense, por ejemplo, a millones de argentinos?
¿Qué me importan las amenazas, las presiones y los beneficios eventuales que algunos “tránsfugas” me quieren ofrecer, cuando en estos temas va el futuro de nuestros hijos, y de nuestros nietos?
LA VERDADERA LEALTAD
Nací en el norte santafesino, criada de descendencia india, criolla y española, en la Forestal Inglesa, y en ese monte sólo conocí alguien más duro que el quebracho que nos rodeaba, que era mi madre.
Y mi madre con sus 9 hijos me decía, como hablaba Perón también por esos años: siempre hija sé LEAL.
Y la lealtad es la NO obsecuencia.
La lealtad es todo lo contrario a la OBEDIENCIA DEBIDA.
La lealtad, en la política, es con quien conduce como a quien se quiere (a un amigo, a un hijo o a un padre) es aceptarlo, ayudarlo, y decirle todo aquello que hace bien.
Pero la lealtad también y esencialmente es también decir: “esto no va bien”, “es mejor hacerlo de ésta otra manera”....
Eso intenté con el Presidente del bloque del Frente para la Victoria, con el mismo Jefe de Gabinete e incluso el Presidente de la Nación; decir: “no ayuda a un acuerdo con el sector de la cadena de carne para bajar los precios que haya conflicto y menos declarar el beneplácito por el cese de exportaciones, o seguir ignorando a la cadena productiva en su totalidad”, como también se lo dije a la Ministra de Economía, Felisa MICELI.
La lealtad era decirle, allá a fines del 2005, que no iba a ayudar la medida de limitar el peso de faena de la hacienda, porque restringe la oferta y la carne iba a subir, cosa que efectivamente sucedió.
¿Quien fue más leal que nosotros, al decirle lo que iba a pasar?
Lealtad era decir permanentemente, e incluso no ampararme en mis fueros, para ser testigo en una causa judicial, que no sirve dejar la Cuota Hilton al libre arbitrio de la firma de funcionarios, para que haya permanentemente esa percepción de corrupción sobre los 200 millones de dólares que significa esa Cuota y que necesitamos hacerla por licitación pública.
Para mi eso no es deslealtad, sino ayudar al Presidente y sobre todo a la Argentina.
GRUPO PAMPA SUR Y EL VERDADERO PERONISMO
Entonces, mi dolor es también satisfacción, cuando mi Grupo Pampa Sur dice: “hasta el final Negra, juguemos por todo lo que creemos, por nuestra tierra, por nuestros padres, por hacer una alianza indestructible entre los marginados y los pobres de nuestra tierra, entre aquellos que ponen la plata y aquellos que más la necesitan”
Pero como me repite Miguel Saredi: “No sigamos llevando más a la indignidad a nuestra gente, no los sometamos al clientelismo y al asistencialismo, eso no es peronismo. El Peronismo debe ser todo lo contrario a condenar a la esclavitud y al servilismo por un plan social, un trabajo, un medicamento o una caja de mercadería, a nuestros pobres y excluidos, eso no es Justicia Social”.
Que nuestra renta se la queden directamente nuestros sectores excluidos o que se hagan obras que se vean en cada una de nuestras localidades y Provincias productivas, porque de este sector salen millones de pesos en Retenciones, en IVA diferencial, ingresos brutos, impuesto al cheque y todo un mosaico de cargas superpuestas de tributos nacionales, provinciales y municipales.
“¿Porque no dejamos a los dirigentes de AACREA o de AAPRESID, o gente capacitada y honrada que maneje estos fondos y vemos si combatimos o no la pobreza en serio?”, me repiten muchos dirigentes y productores agropecuarios, y a mi me duele como militante política, pero no puedo de dejar de reconocer la realidad de estas aseveraciones.
Todo esto lo podemos hacer en Paz, en consenso, estableciendo una verdadera concertación social, con un Pacto de la Moncloa que respete al peronismo, al radicalismo, al ARI, al PRO, al socialismo, a los partidos provinciales y a todos los argentinos de bien que por millones ansían este gran acuerdo entre nosotros para vivir con dignidad, con sus familias y su gente.
PREMONICIÓN
A mis compañeros en general y a muchos tentados a la obsecuencia y el seguidismo, quiero finalizar citando una frase a veces muy remanida, a veces muy citada, pero que es necesario recordar a nuestras clases dirigente que tienen miedo, a nuestros políticos, empresarios, miembros del poder judicial, gremialistas o incluso periodistas, y que espero no suceda dentro de un tiempo:
“Cuando los nazis apresaron a los socialistas, no dije nada, porque yo no era socialista.
Cuando encarcelaron a los sindicalistas no dije nada, porque tampoco era sindicalista.
Cuando se llevaron a los judíos, no protesté, porque yo no era judío.
Cuando al fin vinieron a buscarme a mí, no había ya nadie que pudiera protestar.”
Bertol Bretch
Muchas Gracias Sr. Presidente
Viva la Patria
Viva el Campo
María del Carmen ALARCÓN
Diputada Nacional
PAMPA SUR